lunes, 24 de febrero de 2014

Capitulo 50

Estar contigo 
es como tocar el cielo con las manos 
como el primer día en verano 
como en un cuento 
estar contigo... 


-Siempre recree este momento en mi mente, siempre fantaseaba con un abrazo que no era, con una sonrisa que no existía pero ahora todo era diferente,era real... todo era millones de veces mejor de lo que pude haber imaginado, Pau, mi hija, todo encajaba, todo estaba en su lugar y lo mas importante, estábamos juntos. Sonreí al mirar a delante, ella siempre con su sonrisa en la cara, Zaira era una chispita pero aun así y todo una gran amiga, se que ella estuvo siempre con Pau, la abrace y le agradecí porque a demás de cuidarlas nunca rompio su promesa. Se despidió de nosotros con la excusa de "dejarnos disfrutar el reecuentro en familia" y ahora si... mis mujeres eran todo mías, pase el resto de la tarde con ellas, jugando con Mel, abrazado a Pau,besándola y repitiendole cuanto la amaba y a pedido de nuestra hija terminamos los tres jugando en la hamaca, Pau la movía y yo simplemente estaba haciendola reir cada vez que los movimientos la traían a mi. Cerca de las 20 hs fue el momento de irnos y yo por ningún motivo quería dejarlas ir, ya no... nunca mas...


Pedro-acariciando la mejilla de Pau-:Decime...¿como hago para dejarlas ir después del hermoso dia que pasamos? 
Paula-sonríe-: Veni con nosotras
Pedro-baja la mirada-:¿A tu casa? están tus padres y....
Paula:Shhh-pone un dedo en su boca- creeme que ellos te adoran, ya saben la historia, ya saben todo lo que paso, no te van a decir nada y si se les ocurre hacerlo yo voy a estar ahí
Pedro-sonríe-: Mmm convenceme
Paula: Eso es facil, porque ahora somos dos-sonríe- Mel,¿me ayudas a darle besos a papa?

Yo siento que tu compañía 
es el mejor regalo que me de dio la vida 
la fuerza que me empuja a seguir adelante 
de todo lo que tengo 
es lo mas importante 


*Ríe cuando Paula y Mel lo atacaron a besos, se sentía en las nubes, sentía que podía vivir de eso el resto de su vida, el amor de su mujer (si, ella realmente lo era) y su hija no se comparaba con nada en el mundo, estando en Italia las ganas de volver, las ganas de estar con ellas era lo único que lo mantenía en pie, lo único que lo empujaba a seguir a delante, ese amor lo mantenía vivo, eran su mundo... su todo.
Camino a la casa de Paula, Mel estaba a upa de Pedro, por nada quiso separarse de el y su padre feliz la llevaba en uno de sus brazos mientras que con el otro abrazaba a Pau por los hombros y esta le rodeaba la cintura con su brazo, el agarre de Pau se hizo mas fuerte cuando llegaron finamente a la casa y los nervios de Pedro se sentían hasta en el aire.

Paula-lo besa-: Tranquilo, no muerden
Pedro-suspira-:Voy a hacer el intento, pero no te prometo nada
Paula: Vamos-entran a la casa- ¿mama? 
Claudia: En la cocina hija
Paula: Quedate acá, ya vengo-se va a la cocina- hola ma, ya llegamos
Claudia: ¿Donde estaban? ya me estaba preocupando, mira la hora que es para que andes con Mel sola
Paula: Es que no estábamos solas, nos encontramos a alguien muy especial en la plaza y como ninguna de las dos se pudo separar de el lo trajimos a casa, espero que no te moleste
Claudia: ¿Visitas? menos mal que me dijiste ahora así hago un poco mas de comida, ahora decime ¿quien vino?
Paula-sonríe-: ¿por que no vas a fijarte vos?

*Claudia se dirige al living mientras Paula la sigue de atrás y se frena al ver como su mama se queda sorprendida al ver a Pedro con su nieta en brazos, el le sonríe tímidamente y se acerca a su suegra quien lo recibe con un abrazo para sorpresa de el pero no para Paula, ella ya sabia cuanto su mama quería a Pedro y siempre lo quiso era su "yerno favorito" 

Claudia:No puedo creer que estés acá Pedro, como creciste en este tiempo
Pedro-sonríe-:Usted también sigue igual
Claudia-le pega suavemente en el hombro-:Como en los viejos tiempos ¿te acordas? nada de usted, estamos en confianza Pedro
Pedro:Gracias
Claudia:Ya vamos a tener tiempo de hablar-sonríe- te dejo con tu mujeres y bienvenido de nuevo a casa Pepe-se va- 

-La primera prueba estaba pasada, ahora venia la mas difícil, mi querido suegro. Hubiera sido muchísimo mas fácil que estén todos juntos pero mas que el cálido recibimiento por parte de mi suegra no podía pedir. Seguimos jugando con Pau y Mel hasta que la puerta principal se abre y voces mas que conocidas por mi inundan la sala, mi princesa rapidamente se para y va, con paso apresurado, hasta donde las voces provienen, una dulce vocesita se escucho por encima de las demás, si de mi hija no era significaba que era de....

Paula: Ya llegaron-sonríe- espero que no te hayas olvidado de tu primer princesa,  porque ella siempre se acuerda de vos, de su Pepe

*Pedro sonríe, el tampoco se había olvidado de Delfi era imposible hacerlo, cuando ella llego tomada de la mano con Mel se sorprendió al ver lo grande que estaba pero todavia seguia conservando esa sonrisa que lo volvía loco, esa carita angelical que te compraba inmediatamente, solo que ahora tenia solo ojos para una nena, y nena lo volvía loco como nadie, su hija. 

Paula: Hola Delfi
Delfi: Hola Pochi-le da un beso- hola...-se queda muda al verlo-
Paula:Enana, ¿por dos años no lo paraste de nombrar y ahora que tu Pepe esta acá no lo saludas?
Delfi-se acerca a el mirándolo-: ¿vos sos mi Pepe? ¿el Pepe que me llevaba a la plaza y me compraba caramelos cuando Pau no quería? ¿el que me hacia caballito?
Pepe-ríe-:Si, soy ese mismo Pepe que nombras
Delfi-salta a sus brazos-: Te extrañe mucho 
Pepe: Y yo a vos enana-besa su mejilla-
Delfi-se suelta de su abrazo y grita-: !Papa! Pepe ya volvió de su viaje

*Pedro se puso tenso y tomo la mano de Paula buscando calmarse, todavia no estaba preparado para enfrentar a su suegro


Lean el siguiente.



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