miércoles, 27 de noviembre de 2013

Capitulo 28

- Acostada mirando la nada misma,intentaba asimilar cada una de las palabras que había en esa carta y no encontraba la manera... si tan solo lo hubiera sabido, si tan solo el me lo hubiera dicho capaz que aun estaría acá! una lagrima cae por mis mejillas y una mano se encarga de secarla, levante tan solo mi vista para ver de quien se trataba, era Zai. Me miraba con angustia, con sus ojos brillosos y supe que ella ya sabia todo, solo la abrace, necesitaba que ahora mas que nunca este conmigo, necesitaba a mi mejor amiga, a mi hermana del alma aca conmigo. 

Zai-acariciando el pelo de Pau-: Tranquila Pau... no le hace bien al bebe
Paula-llorando-: Y a mi no me hace bien saber que ya no esta mas Zaira
Zai-la abraza-: Vos tenes que ser fuerte, el-tocando el vientre de Pau- te necesita, el necesita de su mama
Nan-entrando-: ¿como esta el bebe y la mama mas hermosa de todas? 
Paula-no responde-
Nan: Pocha... nosotros estamos con vos, Pedro...-Paula lo mira- quiere que te cuidemos, por lo que el no lo pudo hacer
Paula-se reincorpora-: ¿ustedes sabían?
Zaira-lo mira a Hernan-
Nan-asiente- 
Paula-gritando-: ¿sabían y no me lo dijeron? 
Zai: Pau para...
Paula-la interrumpe-: ¿Me pedis que pare? MIS amigos sabían que el amor de mi vida se iba y ni siquiera me lo dijeron, ustedes lo supieron todo el tiempo y no fueron capaz de decirme-comenzando a llorar de nuevo- ustedes lo dejaron ir
Zaira: No Paula, nosotros no lo dejamos ir, el decidió irse, el decidió cuidarlos y nosotros estamos acá con vos, porque sos nuestra amiga, sos mi hermana del alma y es mi sobrino Paula. Jamas los dejaría solos
Paula-abrazándola-: No me dejes sola, te necesito Zai


-Me rehusaba a aceptar que el ya no esta, que jamas lo volvería a ver. Me negaba a entender la realidad, la cruda y estúpida realidad que me tocaba pasar, solo una pregunta rondaba mi mente: ¿por que? dos personas que se aman que solo quieren ser felices ¿por que tiene que terminar de esta manera? ¿por que todo es tan difícil cuando parece tan fácil? ¿por que? ¿por que?

Claudia-permiso-: Les traje el almuerzo chicos
Paula: No voy a comer
Zaira-la mira amenazante-
Paula-suspira-: Esta bien 
Nan: A demás... no podes negarte a la comida de tu mama, es riquísima ¿me puedo venir a vivir acá?

-Hernan y sus chistes malos, aunque sean malos sabia que lo hacia por mi, por sacarme una sonrisa y eso lo valoraba muchísimo.Los chicos se quedaron conmigo todo el día, intentaban hacerme reír y por momentos lo lograban, por tan solo unos momentos lograba olvidarme de Pedro y de su tan sorpresiva ida pero... llegaba la noche y no saben cuanto me aterraba quedarme sola, porque sabia que aunque en el día me hubiera mantenido fuerte al llegar la noche toda esa fuerza se esfumaría como por arte de magia. 
Y así fue... de nuevo aferrándome a su recuerdo, de nuevo llorando por su partida, de nuevo sentia ese vació en mi alma que solo Pedro podría llenar, de nuevo volvía a sentir que el mundo se derrumbaba a mi alrededor y ahí estaba el o ella, mi bebe, dándome fuerzas de quien sabe donde, devolviendome la tranquilidad que yo necesitaba y por ende el o ella tambien, estaba segura que la única persona que iba a salvarme de este sufrimiento era mi hijo y nadie mas que el.

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-Me desperté y pude comprobar que aun seguía en ese maldito avión ¿cuanto faltaba para llegar a Italia? espero que no mucho. Eran las 3 de la mañana y suponía que debía ser mas tarde dado que el horario argentino e italiano son totalmente distintos, mire a mi alrededor, todo el mundo dormía inclusive mi viejo ¿acaso se podía hacer otra cosa acá? no lo creo, me levante y fui al baño, en el camino me encontré con una azafata y después de dudarlo un poco finalmente le pregunte cuanto faltaba para llegar, repito, ya me estaba cansando de ver solo nubes y agua. Una hora y media, solo una hora y media para llegar a Roma, ya estabamos en suelo italiano y acá eran las 7 de la mañana, pude comprobarlo al ver el sol asomandose en el horizonte, vistas hermosas si las hay. 
Sonreí levemente cuando por fin mis pies tocaron tierra firme, tome mis valijas y partimos rumbo a mi nuevo hogar y aunque me cueste decirlo iba a vivir en otra casa, con una persona que odiaba mas de lo que la amaba, lejos de mi familia, lejos de mis amigos... lejos de Pau y de mi hijo. Me pregunto como estará, sonreí tristemente, era obvio que iba a estar de todas las maneras posibles menos bien, por lo menos no ahora, por mi parte nunca lo iba a estar lejos de ellos. 


* En Argentina ya eran las 7 de la mañana, Pau (muy a su pesar) se levanto para ir al colegio, se encontraba desayunando junto a sus hermanos y sus padres que en todo momento sacaban diversos temas de conversación para distraerla aunque no logren mucho con eso, Zaira la paso a buscar junto a Nan y juntos partieron hacia el colegio.

Nan: ¿esta tarde hacen algo?
Zaira: No que yo sepa ¿vos Pau?
Paula: ¿Llorar?
Zaira: No señorita, basta de lagrimas. Esta tarde pasamos un día juntos los 3 ¿estamos?
Nan: Eh... creo que te olvidas de alguien Zai no somos tres, somos cuatro-las chicas lo miran confundidas, el señala el vientre de Pau- 
Zaira: Ay perdón perdón perdón, pero que tonta es la tía Zai me olvide de vos bebe-besa la panza- hoy pasamos un día los cuatro juntos.

-Eso me hizo soltar una sonrisa perezosa, tenían razón, ya no era yo sola ahora eramos dos mi bebe ya se hacia notar mas de lo que yo pude haberme imaginado. La semana que viene tenia la ecografia del cuatro mes, ahí se sabría (si es que se deja ver) si finalmente mi bebe era una hermosa princecita o un apuesto principito, lo que mas me iba a doler y de echo ya me dolía, era saber que Pedro no iba a poder disfrutar de este momento conmigo, de ese momento tan especial en la vida de un padre y mas siendo nuestro primer hijo. 


Lean el próximo.

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